365 oportunidades.

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En una ocasión, conversando con un piloto, me comentó el protocolo que existe para el despegue de un avión. Se trata de una serie de procesos estrictos que no admite cambios ni ordenación diferente a la establecida.

Para que toda operación funcione de manera correcta, manejan una lista de comprobación que recoge todas las tareas obligatorias y necesarias para cada procedimiento. El éxito de las operaciones radica en el seguimiento preciso de los protocolos.

En un año pasan muchas cosas, más de las que nos damos cuenta. Vivimos cientos de momentos en todos los ámbitos que conforman nuestro día a día. No se trata de grandes acontecimientos si no de detalles, conversaciones, personas que conocemos o situaciones que nos asombran.

Tenemos la costumbre de, al finalizar el año, hacer balance de cómo ha sido nuestro recorrido por los doce meses anteriores. Nunca he sabido si esto es bueno o malo. Quizás sea bueno porque hacemos enumeración de todo lo extraordinario que ha transcurrido por nuestra vida o quizás malo porque nos fijamos en la parte negativa de este recorrido, de lo que no hemos alcanzado o lo que hemos perdido.

Un año es mucha vida y nosotros la construimos instante a instante, en muchas ocasiones de manera inconsciente. Es un camino imparable que no admite demoras y que debemos conducir nosotros, no se puede delegar.

Al igual que el piloto revisaba su instrumental antes del despegue, os propongo pasar lista de lo importante que hemos hecho en estos meses antes de que el año aterrice. Son momentos, detalles, personas o conversaciones que todos hemos vivido este año:

-El día que bajaste riendo en el ascensor después de conocer a aquella persona.

-Cuando volviste sobre tus pasos para ver cómo tus hijos dormían.

-El momento en que te quedaste sin palabras cuando te dieron aquella sorpresa.

-Los cinco minutos que te quitó el atasco de estar con tu pareja.

-La comida de amigos en la que no paraste de reír.

-La mirada feliz de ese desconocido pagando en el supermercado.

-El olor del fin de semana, mezcla de café y periódico.

-La sensación de tranquilidad cuando te quitas el reloj.

-La pena de acabar la última hoja del libro que te ha robado el sueño.

-La despedida de aquella persona con la que compartimos tantas horas de trabajo.

-La alegría compartida de alguien de tu familia.

-El momento en que disimulaste las lágrimas.

Destellos de vida imprescindibles para mantener el vuelo. No esperemos al final de año para disfrutarlos. Los creamos nosotros cuándo y cómo queremos. Revisemos lo urgente y lo importante y comprobaremos, una vez más, dónde empleamos nuestros esfuerzos y dónde nos desgastamos. No se trata de buenos propósitos, consiste en hacer real lo que nos gusta, lo que nos motiva y lo que nos hace sentir.

No nos engañemos, esos momentos no se recuperan, no se pueden aplazar (como muchas veces nos decimos). Vendrán otros y serán distintos. Serán otros vuelos que disfrutar.

Pensamiento siempre positivo.

Imagen © FreeDigitalPhotos

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4 respuestas a 365 oportunidades.

  1. Eva dijo:

    Santi gracias por tus preciosas palabras llenas de razón. Es tan importante recordar todos esos detalles que hacen que la vida sea maravillosa. Detalles como nuestros desayunos en la fnac riéndonos de todo o las comidas de trabajo que se convierten en encuentros con amigos donde pasamos un estupendo rato. Gracias por formar parte de nuestra pequeña gran familia de la DT. Es un placer compartir este vuelo cada dia con vosotros… muchosos besosy feliz 2015

  2. Mamenjaime dijo:

    Que bonito, Santi. Hace mucho que no espero grandes cosas de la vida, solamente ser feliz cada día con cosas pequeñitas y cuando llega algo doloroso, tragarlo rápidamente, como una pastilla que sabe mal y a seguir con la vida. Un beso muy fuerte, guapísimo.

  3. Maries dijo:

    Santy, me has hecho pensar en como asa el tiempo, sin darnos cuenta, como cada pensamiento dejado atrás tantas veces y no llevado a cabo ninguna, y cuantas cosas hechas sin pensar, de forma mecánica se llevan nuestros minutos y dejamos lo importante para luego…. Tengo un propósito que debo realizar sin demora: retomar las largas charlas con mi primo… Que vienen de mucho tiempo atrás y se han interrumpido. Te quiero Santy, un besazo

  4. RobertoE dijo:

    Nos llenamos de obligaciones que no valen para nada. siempre corriendo de un lado a otro para seguir corriendo de un lado a otro. Muchas veces llego a casa para querer acostarme y pienso si todo esto no podemos pararlo. no puede ser bueno que la única prisa en nuestras vidas sea ir de prisa. En una ocasión, me dijeron que cuando llevamos este ritmo sin parar, la vida se ocupa de pararte. Me gusta mucho tu reflexión porque me ha echo pensar. Tenemos que ser nosotros los que marquemos nuestro tiempo y el de nuestra vida. Después de leer esto, he llegado a casa antes y le he dicho a mi pareja te quiero porque te quiero, no tengo que esperar a nada para comentarselo. Gracias.

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