Ambiente de estudio.

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Cualquier actividad intelectual relacionada con el estudio requiere de unas condiciones físicas para que su puesta en práctica sea efectiva. Poseen la misma importancia los contenidos tiene el trabajo como los requerimientos para llevar a cabo el mismo.

El modelo debe ser adaptado de manera particular a cada uno. En ocasiones os hablo de recomendaciones modelos pero en esta ocasión es fundamental la personalización ya que cada uno abordamos el estudio desde distintas ópticas y hábitos.

Cinco son las variables que considero imprescindibles para crear un ambiente de estudio productivo: el orden físico, la comodidad, el equipamiento, el horario y la compañía.

Considero el orden físico como el pilar sobre el que se sustenta el ambiente de estudio. Ya abordé en el artículo En orden parte de estas consideraciones. Cuando el espacio en el que nos instalamos a realizar la tarea de estudio no reúne unas mínimas características de organización estamos abocados al fracaso. Es imprescindible un escritorio despejado, donde tengamos espacio para trabajar y para disponer del material necesario para nuestra labor. Evitemos las acumulaciones de papeles, carpetas o libros. El material debe ser accesible y nunca una barrera que nos impida avanzar.

La comodidad del lugar debe regir también nuestra organización. Prestemos atención a la iluminación. Yo prefiero trabajar con luz natural, indirecta, pero natural. La luz artificial debe ser potente pero no molesta. No debe producir cansancio en nuestra visión. Elegid lugares con ausencia de ruidos ya que facilitan la concentración. Muchas personas (me incluyo entre ellas) necesitan de música para provocar un estado especial de concentración. En este caso emplead sonidos relajantes próximos a la música ambiente. En el Canal YouTube de esta página podéis encontrar varios ejemplos. Por ultimo, la temperatura. Debe ser agradable sin extremos. El calor provoca somnolencia y el exceso de frío incomodidad.

Con equipamiento me refiero a todos los útiles que vayamos a precisar en nuestra tarea. Son frecuentes las interrupciones cuando nos falta un libro, carecemos del papel adecuado o la conexión a la red falla. Procurad sentaros con todos los materiales necesarios para evitar pérdidas de tiempo.

El establecimiento de horarios conduce a crear hábitos. Diseñad un horario de sencillo cumplimiento. En ocasiones somos muy ambiciosos con la productividad de nuestro tiempo pero la realidad nos dice que somos, también, tremendamente inconstantes. Pautad la alternancia de tareas entre las que os agrada sobremanera realizar y las que hacéis por obligación (Los minutos de la rabia). Siempre recomiendo estudiar con un reloj sobre la mesa para ser conscientes del paso de las horas (aunque este es un aspecto muy discutido en mis sesiones de formación).

Por último, estudiar es, en ocasiones, una tarea individual o grupal. Debemos manejar la compañía como un recurso más del estudio, adaptándolo a cada necesidad. Creo muy importante el trabajo individual previo que todos debemos realizar y que es insustituible. Pero, por otro lado, el estudio en equipo resuelve dudas, solventa problemas y hace que desentrañemos aquellas cuestiones que nos parecían imposibles.

Imagen © FreeDigitalPhotos

Composición © MyT

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