Libreta «no olvidar».

noolvi

Uno de los objetos que me resulta imprescindible para mi actividad es mi libreta “no olvidar”. Llamo así a la agenda que me acompaña a todos lados.

Siempre he tenido como hábito el anotar todas las cosas. Ya fuera porque era algo (un dato, una fecha, un teléfono, una dirección…) que no quería olvidar; porque fuera una idea que probablemente me serviría para más tarde o porque, en un momento dado, tenía que escribir un texto y carecía de los materiales necesarios para hacerlo. Y a lo largo del tiempo se ha convertido en mi verdadero ordenador personal.

Después de muchos años utilizándolas, las características que siempre busco son:

– Sólo tengo una. Comienzo a usar una y hasta que no se ha agotado no inicio otra. Prefiero centralizar todo en un único soporte ya que de esta manera siempre busco la información en el mismo lugar. Si queremos mantener separados dos ámbitos os propongo una fácil solución: iniciad la agenda por dos sitios a la vez. En el mismo cuaderno, dos entradas distintas. También podemos utilizar un sistema de códigos o colores.

– Debe tener unas medidas cercanas a 8 x 12 centímetros, ser flexible, con 96 hojas apaisadas. Esa medida se puede llevar perfectamente en un bolsillo, no ocupa más espacio que cualquier teléfono. Estas dimensiones permiten escribir cualquier texto con comodidad sin esforzarnos en empequeñecer la letra. Se puede sujetar sobre la propia palma de la mano o sobre una rodilla si estamos sentados a la hora de tomar notas. Cuando digo que tiene que ser flexible me refiero a que debe poder abrirse o desplegar con toda facilidad por lo que no sirven las que no se pueden abrir en ángulo de 180º porque se desaprovecha mucho papel.

– El papel puede ser rayado o liso. Realmente el que más cómodo me resulta para organizar es el que lleva rayas porque el propio papel delimita los asuntos.

Por último, yo le añadiría una funda. La que utilizo ahora mismo lleva una funda de goma que la protege. No es imprescindible pero si muy recomendable ya que el uso que le doy es intensivo y no quiero que se deteriore.

Con ese tamaño y utilizándola constantemente, me puede durar un año. Siempre está en mi mesa, al lado de mi agenda o en mi mochila.

Os he descrito la parte física de la herramienta, la utilizo de la siguiente manera:

-Cada asunto va “encerrado” entre dos líneas. Dos líneas, un tema.

-Cuando lo finalizo, lo tacho con un aspa. Ver una cruz significa que eso ya esta cerrado, tratado, traspasado a otro sitio…

-Cuando acabo una hoja, hago una marca con rotulador fluorescente. Así me sitúo rápidamente ante la página que estoy trabajando. Veo amarillo y sé que ahí no hay nada pendiente.

La libreta funciona como una herramienta recopiladora de información que no quiero perder. Posteriormente, habrá que procesarla para que no se convierta en un mero almacén de apuntes. Ese es asunto para otra entrada.

Imagen © FreeDigitalPhotos

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3 respuestas a Libreta «no olvidar».

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