Organización con listas de tareas.

listas

Cualquier trabajo que debamos realizar tendrá garantías de éxito si hemos realizado una buena planificación del mismo. Tan importante es llegar al destino como el camino que vamos a recorrer.

En muchas ocasiones, la ausencia de un plan de trabajo o de proyecto hace que el mismo se tambalee sin haber llegado ni siquiera a la propia ejecución. La mayor parte de estos comienza con una simple enumeración de aspectos que hay que tener en cuenta o temas que no se nos pueden olvidar abordar.

Esta guía representa la estructura sobre la que vamos a armar todo nuestro proyecto. Es el esqueleto que sustentará el trabajo. Enumerar por escrito significa no dejar en manos de la memoria aquello que queremos conservar o sobre lo que tenemos que volver para gestionar.

Empleamos listas en casi todas las facetas de nuestra vida (realizar compras, inventariar materiales, preparar el equipaje o comunicar los resultados de un examen) y podemos darle una aplicación productiva en nuestro trabajo.

Siempre me he organizado con listas. Me parece la forma más sencilla de recopilar todas las ideas referentes a cualquier asunto de manera rápida. Aprovecho cualquier momento para hacer mi propia tormenta de ideas de algún tema sobre el que esté trabajando en el instante en que atrapo un papel y un bolígrafo.

En un artículo anterior (Libreta “no olvidar”) os decía cuáles eran las herramientas que empleaba para llevar a cabo estas anotaciones y cómo las realizaba. Hacer listas organiza mi tiempo de la manera más productiva ya que pasar de la idea al papel descarga mi cabeza y materializa mis pensamientos.

Muchos sistemas de productividad se basan en la creación de listas con mayor o menor complejidad pero su fundamento es siempre el mismo: confiar a la escritura lo que la memoria puede olvidar.

Insisto en la sencillez. En la enumeración desordenada (ya vendrán luego su organización y proceso) radica el éxito y la aplicación del método. No pongamos límites que cercenen la posibilidad de inventariar todo.

Con la proliferación de los dispositivos móviles, las aplicaciones que se han desarrollado en este terreno son numerosas. El funcionamiento de las mismas es básicamente lo que he contado y le añaden el plus de las alarmas, la clasificación o la posibilidad de compartir. Algunas de estas herramientas las empleo diariamente y hablaré de ellas en futuros artículos.

La creación y el empleo de mapas mentales resulta, a mi entender, el tipo de lista más sofisticada que podamos utilizar. En un mapa mental estructuramos la materia sobre la que estamos trabajando. No es una lista genérica si no que se circunscribe a un asunto concreto pero no deja de ser un guion que materializa ideas. El uso de los mapas mentales lo abordaré también en próximos artículos.

Si os dais cuenta, involuntariamente, he creado una lista con los próximos temas que debo abordar en la página: aplicaciones de listas y mapas mentales. Ya los he anotado en mi libreta para no olvidarlos.

Imagen © MyT

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2 respuestas a Organización con listas de tareas.

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