Reciclar papel.

recicle

Cuando nos dedicamos a cualquier actividad intelectual siempre tenemos a nuestro lado dos materiales inseparables: el papel y el bolígrafo.

El papel, probablemente sea el material menos valorado de nuestro escritorio y no seamos conscientes de su importancia. Según varios estudios (podéis encontrarlos en la red tecleando reciclado papel en cualquier buscador) consumimos una media de casi 200 Kg. por persona y año. Familia de 5 personas: 1000 kilos. ¿No os parece un disparate? ¿Aprovechamos bien este recurso?

La materia prima de la que se alimenta este consumo se llama árbol. No creo que sea necesario incidir en las consecuencias del agotamiento de los bosques. Mi intención es otra: qué pequeños hábitos o gestos podemos adoptar para modificar este derroche.

Todos recibimos correos electrónicos en los que se nos recomienda pensar si es necesaria la impresión del mismo. De verlos una y otra vez han perdido su efectividad pero su mensaje sigue siendo muy potente: ¿es necesario imprimirlo? Tanto en mi vida profesional como personal tengo configuradas las impresoras a doble cara: la mitad de papel para el mismo documento. Si necesitas imprimir presentaciones, selecciona varias diapositivas en cada hoja, convierte tus documentos a formato pdf y envíalos por correo electrónico; en vez de fotocopiar, usa el escaneo.

Esto como sugerencia para evitar la impresión superflua. Pero si es imprescindible que utilicemos el papel físico, le podemos dar más de una vida.

Soy un creador profesional de libretas recicladas. Grandes, pequeñas, básicas o muy creativas. Mis amigos y compañeros saben de lo que hablo: un montón de folios o cuartillas usadas, un clip gigante y ya tenemos cuaderno. Por todos los sitios que voy pasando “fabrico” varios. ¿Usos? Todos los del mundo: lista de la compra, borrador de apuntes, ejercicios y análisis, en la guantera del coche, al lado del teléfono… Los más sofisticados las llegan a encuadernar con canutillo espiral. Otros compran una pinza con soporte y sujetan ahí su papel reciclado. O bien dos taladros y un fastener.

Otra opción. Diariamente abrimos el buzón y nos encontramos con correo que nos informa de distintos asuntos (bancos, seguros, folletos). Os habéis dado cuenta que si le damos la vuelta ¡no hay nada! Coged los extractos (que seguro ya habéis consultado por internet), apiladlos y… otra libreta.

Si cada folio que utilizamos por una cara, le damos una segunda oportunidad estaremos conservando una rama de árbol. No es nada poético, simplemente queremos que los hijos de nuestros hijos conozcan los árboles.

Un dato curioso. Una caja de papel de impresora contiene cinco paquetes de 500 hojas cada una. El año pasado logré llenar dos cajas de papel reciclado que tuvo un nuevo uso. Cinco mil folios que fueron de nuevo aprovechados. No sé a cuantas ramas de árboles equivaldrían pero seguro que unas pocas. En una época en la que apuramos al máximo los recursos, no seamos derrochadores con un material que escaseará.

Una última sugerencia: mirad por casa cuántos cuadernos tenéis a medio empezar, dadles otra oportunidad.

Imagen © FreeDigitalPhotos

Facebook
Print Friendly, PDF & Email
Esta entrada fue publicada en Desarrollo productivo, Organización, Técnicas. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.