Tiempo de aprender (10).

tiempo de aprender

Esta es la décima entrega de la serie Tiempo de aprender en la que, manera sencilla y práctica, os facilito recursos y técnicas que favorecen la productividad personal en el ámbito laboral, profesional o educativo.

A lo largo de la publicación de estos artículos, he recibido muchos comentarios en los que me pedís que continúe con las propuestas de la serie.

Las técnicas que os presento en este artículo ponen atención en formas de archivo y almacenamiento, las listas y el uso productivo de la pizarra.

Podéis consultar todas las propuestas de la serie en Tiempo de aprender.

Nubes de almacenamiento: la evolución del archivo online ha evolucionado los últimos años de una forma espectacular. El acceso se ha simplificado de manera que desde cualquier dispositivo electrónico podemos trabajar con nuestros documentos. Las ofertas en el mercado son innumerables y muchas de ellas gratuitas. La propuesta pasa por abrir una cuenta en cualquier plataforma. El almacenaje gratis que podemos obtener oscila entre 5 GB (OneDrive), 10 GB (Box) o 15 GB (Google Drive). Son unas capacidades más que suficientes para el archivo de nuestra documentación de estudio o trabajo. Cread en la plataforma las mismas carpetas que tengáis en el ordenador o de manera física. De esta forma, estaréis replicando digitalmente vuestra documentación. La gran ventaja es el acceso: remoto, disponible y seguro. Si estas nubes de almacenamiento las combináis con alguna suite informática, tenéis en la palma de la mano las herramientas básicas para trabajar o estudiar. No está de más hacer siempre una copia física (en un dispositivo USB) para evitar imprevistos o problemas de conexión.

Listas de tareas: desde que llevo dedicándome a la productividad ha sido una herramienta que siempre me ha acompañado. No conozco algo tan sencillo y simple pero que aporte tanto beneficio a la hora de gestionar tareas y actividades. Las listas ponen sobre papel (o su equivalente digital) todo aquello que ronda nuestra cabeza. Nuestros pensamientos generan incesantemente actividad que muchas veces se transforman en cosas que hay que hacer. De manera simultánea mantenemos, como un malabarista, todo en nuestra cabeza, llegando a no ser conscientes de lo que tenemos pendiente. Una hoja, una libreta, un calendario o una app, cualquier herramienta es válida para anotar todo, absolutamente todo lo que implique una acción por nuestra parte o sea motivo de trabajo, estudio o responsabilidad. Los primero es recopilar en una lista para, en una fase posterior, gestionar todo lo pendiente.

Encuadernar los apuntes o trabajos: aunque propiciemos el almacenamiento digital de la información, sigue siendo mucha la que todavía mantenemos en papel. Nos hemos organizado desde siempre con este soporte físico y, aun cuando estamos variando su uso, tenemos en nuestra tarea diaria mucha documentación impresa. La propuesta es válida tanto para cuando hablamos de apuntes educativos, propuestas de trabajo o proyectos de empresas: centraliza, complementa y aglutina en un solo soporte toda la información. Nos puede servir si estamos desarrollando cualquier tarea o si ya la hemos finalizado. Si estamos desarrollando, tendremos un cuaderno de proyecto con toda la documentación. Si hemos finalizado tendremos un dosier que recopilará toda aquella documentación que nos sirvió para el trabajo, la investigación o la propuesta. Encuadernando la documentación evitas pérdidas, desorden y ganas en organización y archivo. Una sugerencia más: incluye un índice que te facilite la localización de cualquier aspecto dentro de la documentación guardada.

Utilizar una pizarra para estudiar: este es uno de mis recursos básicos. Cuando estamos estudiando o trabajando, en ocasiones, hay que “garabatear” para plasmar ideas, organizar tema, estructurar argumentos o trazar hipótesis. Necesitamos el ensayo y el error para alumbrar ideas y pensamientos. Para ello siempre os he recomendado utilizar un cuaderno como herramienta imprescindible que va a materializar sobre una superficie vuestros pensamientos, razonamientos, planteamientos o dudas. Tal y como os contaba en Cuaderno de pensar. Hoy mi propuesta es ampliar la superficie de este cuaderno para poder ensanchar el trazo de nuestros pensamientos: la pizarra. No se me ocurre mejor soporte para realizar esta tarea. El cambio de tamaño nos trae también un cambio de perspectiva ya que todo es más grande, cobra un protagonismo distinto o se organiza de diferente manera. Pintad, dibujad, escribid, tachad, relacionad ideas, unid opuestos… cualquier acción es bienvenida. Última recomendación: añadid color a esos trazos, ganarán en intensidad y serán mucho más productivos.

Imagen © FreeDigitalPhotos

Composición © MyT

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